Stop tráfico de especies

El león, nueva víctima del tráfico de especies

Las mafias del comercio de especies buscan nuevas presas. A medida que crece el control sobre el tráfico de animales como el tigre o el elefante, surgen nuevas víctimas como el león.


Poderoso, fiero y majestuoso, el león se ha ganado el título de rey de la sabana. Ya viva en las llanuras, los pastizales o el desierto, este gran felino se encuentra en lo más alto de la cadena trófica y no tiene depredadores naturales.

Pero sí tiene un gran enemigo: el ser humano. En las últimas décadas, la población de leones ha disminuido un 40% y su área de distribución se ha reducido un 94% en todo el mundo. La UICN calcula que quedan unos 30.000 ejemplares, pero estudios más recientes alertan sobre importantes disminuciones especialmente en poblaciones pequeñas de África occidental y oriental, por lo que se puede hablar de cifras inferiores a los 20.000 ejemplares en libertad. Por ello, según la Lista Roja de Especies Amenazadas de la IUCN, el león se encuentra en la categoría "vulnerable", el paso previo a estar “En peligro de extinción”.

El tráfico de especies es una de sus principales amenazas. El león es una nueva víctima de  las mafias que comercian con animales.  Es un delito menos perseguido que otros como el tráfico de tigre, y los traficantes ya están explotando este enuevo mercado sangriento. Por ejemplo, el vino de huesos de tigre, símbolo de estatus social en países asiáticos, ha pasado a ser vino de huesos de león debido al alarmante descenso del número de tigres en el mundo (quedan menos de 4.700 ejemplares en libertad). A esto se suma la demanda de piel, dientes, grasa y hasta garras del león para bisutería. Como consecuencia, en solo tres años, entre 2008 y 2011, se exportaron más de 1.160 esqueletos de leones de Sudáfrica, lo que supuso la matanza de más de un león cada día.

Así, la avaricia y la codicia humana están poniendo en grave peligro a este majestuoso animal, que tiene un papel vital en mantener un balance adecuado de las poblaciones de otros animales, especialmente herbívoros como las cebras y los ñus. 

A esto se suma la dramática pérdida de su hábitat y los conflictos con los seres humanos al tener que compartir espacio vital con las personas como consecuencia de la reducción de su territorio. Todo ello hace que la situación actual de los leones sea crítica. No dejes que el Rey de la Selva desaparezca por la codicia humana. FIRMA la petición y apoya la lucha contra el tráfico de animales.